¿Sabías que las mujeres sólo ocupan el 27% de los catálogos de las galerías y que el precio de sus obras es menor? La historia es amplia en ejemplos de grandes artistas que han sido ninguneadas y condenadas al olvido, pese a su gran aportación. Ni siquiera han contado con el apoyo de sus compañeros de profesión, que han colaborado en este ostracismo y durante mucho tiempo la mujer ha sido reivindicada como musa, pero no como artista. Visto lo visto, ser mujer y dedicarse al arte es casi misión imposible.

De la relación de las mujeres con el arte trató el taller al que el pasado viernes asistieron nuestras alumnas de historia del arte en una colaboración intercentros con los alumnos del IES Andalán en el Museo Pablo Gargallo. Nuestra guía Nines hizo un recorrido por la obra del artista maellano en relación con otros grandes artistas y mujeres que fueron importantes en sus vidas y en el mundo del arte, ignoradas hasta hace poco; un recorrido en el que de forma participativa observarmos la imagen de la mujer en el Arte, analizando estereotipos vertidos sobre lo femenino. En su vida fueron fundamentales mujeres maravillosas como Magali Tartanson, Pierrete Gargallo, Camille Claudel, Alice Prin o Dora Maar, mujeres que realizaron su labor artística a través de la pintura, el dibujo, la escultura, y que desafiando el destino hacia el que la sociedad las había enfocado, expresaron aquello que veían, sentían, soñaban, deseaban, anhelaban. Muchas sufrieron por ello, a otras ni siquiera se les reconoce sus propias obras y la gran mayoría asumieron el lugar de inferioridad que la sociedad establecía para ellas frente a la representación realizada por el varón.


 

Resaltó casos flagrantes como el de la pintora Maruja Mallo, una de las principales artistas de la Generación del 27 española, defensora a ultranza de los derechos de la mujer y figura indispensable en el surrealismo, absolutamente sola a la vuelta del exilio. O mujeres a las que se les ha quitado la autoría de sus obras, como en “La lechera de Burdeos” de Goya con el que se avanza al impresionismo en España y sobre el que su autoría en realidad sería de su ahijada, Rosario Weiss Zorrilla. Más casos: “Fuente”, la obra de arte más influyente del siglo XX y atribuida a Marcel Duchamp está demostrado por carta que fue la baronesa Elsa von Freytag-Loringhoven quien se la envió; “La dama del armiño”, atribuida al Greco, en realidad surgió de los pinceles de la pintora italiana del Renacimiento Sofonisba Anguissola; se le ha quitado también el mérito del nacimiento del arte abstracto a Hilma af Klint, cuando años antes que Kandinsky ella ya lo había hecho.

Menos mal que siempre hay personas que escarban en la historia para ponerlo en duda. Su trabajo es imprescindible dado el vacío existente en nuestras aulas de este tipo de materiales coeducativos, ya que no sólo se enseña con los contenidos seleccionados, diseñados, explicitados y evaluados.