La exposición toma el nombre de un personaje de El mundo perdido de Arthur Conan Doyle, quien capitanea una expedición a una meseta sudamericana, en donde aún sobreviven animales prehistóricos. Aprovechando el tirón de este subgénero de aventuras y ficción hemos propuesto diferentes temas para animar y hacer más entretenido un trazado geométrico de paralelas y perpendiculares partiendo de un hexágono (se trata de un parchís para seis jugadores). De este modo, se suceden animales que habitaron nuestro planeta en diferentes periodos geológicos, pues no siempre aparecen dinosaurios que, al fin y al cabo, ocuparon un período corto en relación a otras formas de vida. Enlazando con el Plan de Igualdad (matamos dos pájaros de un tiro), varios trabajos rinden homenaje a Mary Anning, primera paleontóloga reconocida como tal y a la que se deben importantes hallazgos del lecho marino del período Jurásico.

Álbum fotográfico